Bribirblibli.
Erase una vez en Extremaydura, el día de la Bestia, una historia prohibida. No es de un caballero andante, ni de putas y golfas, ni de la vieja o un tal Jesucristo García. Ni príncipes, ni princesas. En realidad, es un amor castúo. Bajo un sol de invierno o buscando una luna, cerca del suelo o volando solo, preguntándote ¿dónde están mis amigos? Y lo de fuera parece que lo manda todo a tomar por culo, pero lo de dentro eres tú, minoría absoluta, te juzgan solo por tus errores, hasta que un perro callejero te muestra tus grandes éxitos y fracasos y tu corazón está muy bien y tu espíritu imperecedero está cabeza abajo. Y te quedas en standby, sin dios ni amo. Y todos te dicen, ¡qué sonrisa tan rara! Y sucede que tenamoras. Y es ese pequeño duende del parque tu dulce introducción al caos. Y entonces dices: Abreme el pecho y registra, es de acero, pero tu con cada latido del reloj a fuego has fndido todos los malos pensamientos. Pero la ley innata es que somos unos animales y no me calientes que me hundo o te la meto hasta las orejas. Porque contigo luce la oscuridad hasta en el mas sucio rincón de mi negro corazón. Que tu culo es miel y yo necesito droga y amor y tu dirás: "so payaso!" y se que esto es una lucha contigo, pero decidí en un arrebato en la calle esperanza, salir del sueño de un tango suicida. Soy material defectuoso, pero no quemaré tus recuerdos si te vas, aunque me romperás. Todo esto es otra inutil carta para el amor, pero yo seguiré amando, amando y el alma ensanchando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario